4-3: KO copero
Un gol del Sestao River, en el último suspiro de la prórroga, elimina a los blanquiazules en la primera ronda
Un gol de Rojo, en el último suspiro de la prórroga, dejó al Espanyol fuera en la primera eliminatoria de la Copa del Rey. El Sestao River se sobrepuso al madrugador gol de Marcos y le dio la vuelta al partido antes del descanso. Roberto empató de penalti en el 90 y envió el partido a la prórroga y, de nuevo, al inicial gol de Moscardo, le siguió otra remontada local que se culminó en el último instante, cuando el partido olía a tanda de penaltis.
Por momentos, al menos estética y visualmente, volvió el fútbol de los 80. La primera eliminatoria de la Copa regresó para emparejar a equipos de distintas categorías sobre un campo irregular, con lluvia incesante y con las gradas llenas de chubasqueros, refugio obligado para las ilusiones de los aficionados de ambos equipos. Hasta la retransmisión televisiva parecía tener un filtro retro, de esos que difuminan el color y te llevan al cromatismo de las antiguas Polaroid.
No había más receta que estar concentrados en cada una de las acciones del rival y ser, al menos, tan agresivos como los contrarios para igualar un partido que, se intuía, acabaría por decidirse en lo físico.
El Espanyol dio primero. El colegiado, bien situado, vio cómo un rival arrastró la pierna de Marcos cuando este intentaba controlar dentro del área. La repetición televisiva no dejó ninguna duda: penalti. Y Marcos anotó con sobriedad el primero del partido, el que ponía en ventaja a los blanquiazules. Enfrente, el Sestao River no pareció incomodarse. Esa no era una desventaja insalvable para el líder del Grupo 1 de la Segunda Federación, un equipo que suma seis victorias, un empate y una derrota en el campeonato de Liga.
Castañeda avisó con un chut al lateral de la red en la primera aproximación seria de los locales. Y Carrión, en una buena contra, puso el empate al poco de superarse el cuarto de hora. Es cierto que el estado del terreno de juego le jugó una mala pasada a Dmitrovic: la pelota botó en un trozo de césped y saltó por encima de la mano del meta blanquiazul. Empate y vuelta a empezar.
El Espanyol quiso recomponerse, pero no encontró la fluidez en un campo cada vez más pesado. Pese a todo, cada córner a favor de los blanquiazules aportaba tensión e incertidumbre en el área local. Sin embargo, en la jugada siguiente, Ugarte, aprovechó un córner para marcar y poner en ventaja al Sestao poco antes del descanso.
La segunda parte repitió el guion previsto. Los locales, con la ventaja, seguían trabando el juego defensivamente y se lanzaban al ataque en la primera oportunidad que tenían. Cómodos los locales y a contrarreloj los blanquiazules para recuperar el mando del partido. Justo, en una de esas, Moscardo remató al palo, y cuando Expósito quiso rematar, un defensa se lo llevó por delante en un despeje. El árbitro, muy cerca otra vez, no dudó en señalar un nuevo penalti. Y Roberto puso las tablas en el 90. Y a la prórroga.
Salió el Espanyol con ganas de cerrar el partido cuanto antes para no llegar a los penaltis. Moscardo recibió un pase de Bryan y desde fuera del área colocó la pelota en el fondo de la red con un chut colocado. La ventaja duró muy poco. Dos minutos después Laka cabeceó una falta lateral para poner el 3-3 en el primer tramo de la prórroga. Cabrera intentó una chilena espectacular, en el 116, y el meta local voló para despejar a córner. Todo apuntaba a los penaltis, pero en una pelota dividida, cerca de la línea de fondo, en el minuto 120 de la prórroga, y con Dmitrovic protestando porque le habían quitado la pelota de la mano cuando la tenía detenida, llegó el gol de Rojo que certificó el 4-3 a favor de los locales.
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