0-1: Triunfo sólido
El Espanyol firma un partido muy serio en La Cerámica y se lleva los tres puntos con un tanto de Cabrera
Sin tiempo para nada más que para hacer los trámites burocráticos imprescindibles, Sergio García se sentó en el banquillo y Eder Sarabia en un palco, junto a sus ayudantes, para afrontar esta primera jornada en la que ya ejerce oficialmente como nuevo entrenador blanquiazul. Fue el estreno para los dos. Para el primero de forma transitoria, para el segundo, la posibilidad de crear un nuevo proyecto deportivo, aunque sea con la Liga comenzada. En cualquier caso, ambos debieron tomar buena nota de lo que se vio en el estadio de La Cerámica en un partido que no han tenido, prácticamente, tiempo para preparar. Por si acaso, Sergio entendió que debía agitar la alineación y le dio minutos a Alejandro Santiago y Bauza. Sabia nueva, descansada y con ganas de ir sumando pasos en el equipo, sobre todo para el primero, en su debut oficial como blanquiazul.
Lo que se vio en el campo fue un Espanyol respondón, que en el minuto 2 ya tuvo la primera oportunidad con un cabezazo de Roberto que se fue desviado. Sin pasar apuros defensivos, los blanquiazules se mostraron compactos, generosos en el esfuerzo y con ganas de acercarse a la meta rival en cuanto recuperaban la pelota.
Con ese empuje lograron que el primer chut local no llegara hasta el minuto 25 y, dos después, les llegó el sobresalto en forma de llamada del VAR. Una caída dentro del área de Carmona, en una pugna con Alejandro Santiago puso una angustia extra en el corazón de los pericos. El repaso de la jugada fue eterno no hubo sanción. Sigan, sigan… Y el juego continuó.
Bryan lo intentó con una acción individual sobre la media hora de juego y Cardona puso a prueba los reflejos y el coraje de Fortuño en una ocasión a ‘bocajarro’ que solucionó el meta con solvencia. Un chut lejano de Pepe, que salió desviado fue la antesala del descanso.
El Espanyol salió más conectado y, en el 48, Roberto marcó después de una contra de manual. Pero faltaba el VAR. Y vio lo que nadie pudo ver en directo. Una imagen congelada determinó que un leve contacto entre ambos en plena carrera se sancionara como falta. Total: gol anulado y vuelta a comenzar.
Pero el equipo seguía asentado, firme, seguro y en una larga acción de ataque, Bryan puso un centro medido y apareció Cabrera para empujarla al fondo de la red. 0-1. Esta vez, sí.
Y a partir de ahí, el Espanyol se dedicó a tener el balón y a controlar el partido. Debutó también Jan Peries para dar pausa a la posesión. El equipo respondía las acometidas del Villarreal con firmeza en defensa y juntando líneas. Los minutos iban transcurriendo y el conjunto blanquiazul no dio opción al rival. Victoria trabajada.
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